Tuesday, August 14, 2018
Inicio > Tendencias > Las ondas WiFi no causan cáncer (ni el microondas tampoco)

Las ondas WiFi no causan cáncer (ni el microondas tampoco)

Cada cierto tiempo vuelve a surgir uno de esos rumores que no acaba nunca de desaparecer: el de que las ondas de la wifi pueden provocar cáncer. Y no importa cuántas veces se intente desmentir, el rumor vuelve a surgir. Por ello, desde Vitónica nos hemos puesto en contacto con Iñaki Úcar (@Enchufa2), Doctor en Ingeniería Telemática y colaborador y divulgador en varias plataformas para que nos ayude a esclarecer las dudas que nos puedan quedar.

El funcionamiento de las redes WiFi

Conocer cómo funcionan las redes y las ondas WiFi puede ayudarnos a comenzar a discernir si tenemos algo de lo que preocuparnos. Para explicarlo, Iñaki Úcar hace una analogía fácilmente comprensible con la comunicación mediante linternas “Si tomamos unas linternas podemos establecer un código para transmitirnos mensajes a distancia simplemente apagándolas y encendiéndolas. El WiFi funciona de esta manera (así como todas las comunicaciones móviles), pero emitiendo microondas en lugar de luz visible”. Según indica Úcar, estas microondas son etiquetas que se asignan a diferentes rangos del espectro electromagnético pero físicamente serian lo mismo: fotones.

Las diferencias existentes entre la luz que pueden emitir las linternas y las microondas serían que los fotones del microondas son muchos menos energéticos y, además, “no los vemos, pero como contrapartida, atraviesan relativamente bien las paredes”. Para Úcar este puede ser el motivo por el que la luz no nos da miedo, pero las microondas y las redes WiFi sí nos crean temor y dudas: “lo que no vemos, no lo entendemos, y no sabemos calibrar bien su peligrosidad. No nos plantearíamos si la luz visible puede provocar enfermedades, aunque sabemos perfectamente que la luz directa del Sol nos podría dejar ciegos en cuestión de segundos”.

El Doctor en Ingeniería Telemática nos explica que el motivo de transmitir en microondas es que “el rango es de uso gratuito”. El rango inferior a las microondas sería más efectivo atravesando obstáculos y es en el que se transmite la señal de televisión y de las redes móviles, pero requiere licencias más caras.

Interactúan o no las redes WiFi con nuestro organismo

Sabemos cómo funcionan las redes WiFi y cómo se transmiten, pero no nos explica si interactúan con nuestro organismo de alguna manera o no. Según nos indica Úcar, somos materia y todo lo que nos rodea interactúa con nosotros y en eso las redes WiFi y las microondas no son la excepción. “En el caso de las microondas (y no solo estas, sino toda onda electromagnética del visible hacia abajo, en otras palabras, radiación no ionizante), son capaces de agitar cargas (protones, electrones, iones en general) y, como consecuencia, calentar”.

Sin embargo, Iñaki Úcar indica que en el caso de las comunicaciones, las potencias que se utilizan son ínfimas y no podrían calentarnos. Además, nos recuerda que “un organismo vivo no consiste en unas poquitas células aisladas, sino en todo un ecosistema con sus mecanismos de defensa y reparación”. En este sentido, nos pone el ejemplo del oxígeno: “produce oxidación celular y nos mataría rápidamente si nuestro organismo no tuviera mecanismos para defenderse de las interacciones perniciosas que produce constantemente”

Provocan o no provocan las redes WiFi enfermedades

En consonancia con lo que dicen numerosas investigaciones, Iñaki Úcar nos indica que los estudios epidemiológicos no encuentran indicios de que haya algún aumento de incidencia de enfermedades que se puedan atribuir al WiFi. El motivo de esto es que “las potencias son ínfimas. Las interacciones que puedan producirse son similares a las que producen radiaciones con las que convivimos hace millones de años, como las del Sol, y para las que la evolución se ha encargado de forjar contramedidas”. Es decir, “de producirse interacciones, nuestro organismo las repara con total normalidad, como con cualquier otro elemento de nuestro entorno que comemos, respiramos y tocamos continuamente”.

Otros se preocupan para que podamos estar tranquilos

Úcar lo deja muy claro, no tenemos nada de lo que preocuparnos en lo que a las redes WiFi se refiere. Según nos indica, entre otras cosas, la OMS se encarga de evaluar y valorar la evidencia existente y emitir recomendaciones en base a esta y “los organismos legislativos legislan en consecuencia”. El Doctor en Ingeniería Telemática nos explica que toda esa evidencia científica, evaluada entre otros por la OMS, “establece los límites a partir de los cuales puede haber efectos y apunta a que los niveles que manejamos de radiación no suponen ningún peligro”.

En cualquier caso, Úcar entiende que puede ser confuso para la población general y la ciudadanía ver que algunos países legislan más duramente que otros o que tengan más restricciones. La explicación, según nos indica sería que “la OMS emite recomendaciones muy conservadoras basándose en el principio de precaución y la legislación vuelve a aplicar un segundo principio de precaución”.

En este sentido, el Doctor y divulgador nos indica que desde el momento en el que la OMS hace sus recomendaciones ya estamos protegidos y la legislación de cada país solo es un añadido sobre una protección más que suficiente y adecuada. Como él mismo indica, los investigadores y profesionales dedicados a ello “nos preocupamos mucho para que (todos nosotros) no tengamos que preocuparnos”.

MF

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *