Thursday, August 22, 2019
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Apagones a diestra y siniestra: La incertidumbre de vivir entre la luz y la oscuridad

En una constante angustia se ha convertido la vida no sólo de los tachirenses sino de la gran mayoría de los venezolanos que día a día tienen que lidiar con los continuos cortes de energía eléctrica, que aunque da la sensación que han disminuido en duración no ha sido así en frecuencia, pues en el momento en que menos se espera llega los temidos apagones durante el día algunos duran escasos minutos y otros horas, quedando muchas tareas sin concluir y los ciudadanos sumidos en la impotencia y la rabia.

Y así pasan los días y semanas, en una total incertidumbre y desasosiego ante la inacción de la empresa estatal bajo cuya responsabilidad se encuentra el suministro de éste vital servicio público en nuestra región: Corpoelec, pareciera que no le interesa que la gente viva en un corre-corre para ver si alcanza a  trabajar, estudiar o realizar las actividades básicas antes de que se vaya nuevamente la luz o que las empresas e industrias se encuentren prácticamente paralizadas.

Hay comunidades que son más afectadas que otras, lo que no debe ser considerado un consuelo y muchos menos un privilegio pues a la final todos los ciudadanos sufren los efectos de la falta de electricidad en sus actividades cotidianas, es así como   conservar os alimentos y cocinar se convierte para muchas personas en una odisea  pues  además de no tener energía eléctrica tampoco tienen gas, nada fácil la tienen los tachirenses hoy en día ante tanta calamidad.

Aunque desde hace unos dos meses Corpoelec estableció un plan de distribución de cargas, en la actualidad el mismo no se cumple a cabalidad, pues en el momento menos esperado y sin aviso y sin protesto las comunidades se quedan sin  la luz, y solo queda rogar a Dios que los pocos electrodomésticos que aún quedan en funcionamiento no hayan sufrido algún daño porque, al igual que con el suministro del servicio, nadie responde por los daños causados y mucho menos Corpoelec.

Esperar que el servicio de energía eléctrica se normalice en poco tiempo no es una opción viable por los momentos, para nadie es un secreto que Corpoelec y sus filiales, además de la infraestructura de las subestaciones son un desastre donde  reina la desidia y la incapacidad, lo mínimo que puede esperarse es que los cortes, porque ya ni racionamiento es, se realicen coordinadamente y a conocimiento de los usuarios, de ésta manera las personas, las empresas públicas y privadas, los comerciantes y la sociedad en general pueden organizar sus labores y ser más productivos en medio de ésta catástrofe nacional.

  SM CNP 7.996

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