Thursday, January 23, 2020
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Economistas: 2020 se perfila como otro año de pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos

La hiperinflación que sufre el país desde finales de 2017 se volvió a avivar a principios de enero luego de que la cotización del dólar en el mercado paralelo aumentara 35% al saltar de 58.500 a 79.100 bolívares durante solo cuatro días.

A inicios de enero se necesitaba Bs. 1 millón más que en diciembre por los mismos 10 productos básicos. Los economistas prevén un salto en la tasa de inflación tanto en diciembre como en enero, con respecto a las tasas más bajas de septiembre y octubre

Unos pitidos sonaban a cada segundo en un supermercado al este de Caracas. Era el sonido que emitían los lectores de códigos de barras cada vez que los consumidores consultaban los precios de los productos el martes 7 de enero, cuando el dólar se cotizaba en el mercado paralelo en 77.700 bolívares, 19.200 bolívares más que solo cinco días atrás. “¡Miéeeercoles!”, expresó un hombre al ver en la pantalla del equipo el precio de un alimento. “¿35.000 una compota?”, se horrorizó una consumidora.

“Uno hace ejercicio de tanto caminar desde el anaquel hasta el lector”, dijo una mujer de la tercera edad con varios paquetes de pastas de distintas presentaciones y marcas en sus manos. “Yo agarro varios de una vez para ver cuál es el que me conviene. Por ejemplo, este paquete de un kilo cuesta 114.770 pero este de 500 gramos, que es mejor porque es linguini, está en 39.800 bolívares. Un kilo sería casi 80.000”, añadió.

Foto: Tal Cual

Cerca de ella caminaban consumidores que no habían agarrado los típicos carritos para meter los productos. Algunos tenían sus manos vacías y otros unos pocos artículos.

Este era el caso de Mariángel, una mujer que solo llevaba una botella de agua. “Todo aumentó el doble porque en diciembre el dólar estaba en 40.000 y ahora casi en 80.000”, dijo la consumidora, que vende productos de limpieza y es peluquera a domicilio. “He dejado de comprar cosas que ahora las preparo en mi casa, como mayonesa y galletas, y otras que ya no veo tan necesarias como la mantequilla”.

Desde un inicio el 2020 se perfila como otro año de pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos. Ni siquiera las personas que tienen algún ingreso en divisas están a salvo.

La hiperinflación que sufre el país desde finales de 2017, que ha pulverizado los salarios y dolarizado de manera informal la economía, se volvió a avivar a principios de enero. Los precios de bienes y servicios se dispararon luego de que la cotización del dólar en el mercado paralelo aumentara 35% al saltar de 58.500 a 79.100 bolívares durante solo cuatro días, entre el 2 y el 6 de enero.

En la semana entre el 6 y el 10 de enero un trabajador necesitaba al menos 1,6 millones de bolívares para comprar diez de los 60 productos que contiene la canasta alimentaria familiar: caraotas negras, pasta, harina de maíz precocida, arroz, mantequilla, azúcar, carne de primera, huevos, cebolla y queso duro.

Si la persona gana salario mínimo (Bs. 150.000), requería casi once sueldos para adquirir esa decena de artículos. Un mes atrás, a principios de diciembre, el asalariado necesitaba 700.000 bolívares para pagar por esos alimentos.

Incluso los precios de algunos alimentos casi se triplicaron en solo un mes. El kilo de carne de primera subió en promedio de 95.000 a 265.000 bolívares, un alza de 179%. El queso duro varió 157% al aumentar de 105.000 a 270.000 bolívares; mientras que el cartón de huevos pasó de 130.000 bolívares en diciembre a 280.000 bolívares a principios de enero, un incremento de 115%. Pero en algunos comercios ya venden el cartón en 300.000 bolívares, lo que significa que el salario mínimo integral –sueldo base más bono de alimentación– aumentado hace apenas tres meses (en octubre de 2019) solo alcanza para comprar 30 huevos.

¿Por qué subió el dólar?

Según economistas y analistas financieros, el aumento acelerado que registró el precio del dólar paralelo se debe a la emisión de dinero por el pago de aguinaldos. “El tipo de cambio paralelo ha sobre reaccionado dada la presión de la demanda por inyección de bolívares y/o petros y una oferta de dólares muy baja por el asueto de Navidad”, afirma el economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica.

En noviembre de 2019 Nicolás Maduro anunció su “regalo navideño”: la asignación de medio petro de aguinaldo que recibirían los pensionados y los trabajadores públicos que, de acuerdo con una nota publicada en la página web de Venezolana de Televisión, benefició a más de ocho millones de venezolanos.

Solo en un mes, entre la semana del 22 de noviembre y la del 27 de diciembre, la liquidez monetaria aumentó 14,76 billones de bolívares, un incremento de 53,5%. “Cada vez que quiera buscarle explicaciones a una abrupta escalada del dólar, recuerde que la política de emisión de dinero sin respaldo productivo es una de las principales causas de la devastación económica de los últimos años”, afirma el empresario José Manuel Alejos, primer vicepresidente de Fedecámaras Lara.

En solo un mes la cotización del dólar en el mercado paralelo aumentó 95%. Entre principios de diciembre e inicios de enero el tipo de cambio no oficial, usado como referencia en el país, subió de 40.018 a 78.291 bolívares, según el registro de Dolartoday.

“Yo no sé qué va a pasar en este país. Subieron ese dólar a casi 80.000 bolívares y un kilo de pollo se puso en 200.000. La carne está en 260.000 y el cartón de huevos en 300.000 bolívares”, dijo el dueño de una carnicería ubicada en El Cementerio, al sur de Caracas. “La gente prácticamente no está comprando, se llevan de a poquito”, dijo el dueño del establecimiento, donde dos años atrás se vendía entre 150 y 200 kilos de pollo por día. Ahora no pasa de 50.

“Todos los precios están por las nubes. Esta hiperinflación no se termina. Mi esposo de 75 años ha perdido peso, era de talla de pantalón 40 y ahora 32”, dijo Carmen, una contadora pública de 62 años que se encontraba en la mañana del 7 de enero en un pequeño negocio ubicado en Santa Mónica. Sobrevive a la crisis inflacionaria cobrando en divisas o en bolívares al cambio del día. “El kilo de plátano está en 40.000 bolívares cuando en diciembre yo lo había comprado en 20.000”, añadió.

Un salto en la tasa de inflación

Según el economista Urbi Garay, profesor titular de Finanzas en el IESA, solo en los dos primeros días del año el bolívar perdió alrededor de 30% de su valor. “Con el bolívar perdiendo valor a semejantes tasas, difícilmente saldremos de la hiperinflación”.

La muy acelerada depreciación del bolívar en las últimas semanas hace prever que habrá un salto en la tasa de inflación tanto en diciembre como en enero, con respecto a las tasas más bajas de septiembre y octubre, advierte Garay. Incluso cree que es muy posible que tan solo en las dos primeras semanas de enero la tasa de inflación alcance los dos dígitos.

A inicios de enero Maduro prometió una inflación de un dígito para 2020. “Hemos logrado vencer la hiperinflación en el segundo semestre del año 2019. Yo soy optimista que podamos lograr inflación de un dígito este año 2020”, expresó el gobernante en una entrevista concedida al periodista español Ignacio Ramonet.

De hecho, el diputado Ángel Alvarado, economista y miembro de la Comisión de Finanzas y Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional (AN), informó que en la primera semana de enero la inflación de la cesta Petare, que contiene ocho alimentos de primera necesidad y con la cual se registra el comportamiento de los precios en la zona popular al este de Caracas, fue de 43%, el peor resultado en 50 semanas.

La reciente inyección de petros y de bolívares explicaría esa mayor depreciación del bolívar, con el consiguiente efecto inflacionario, prosigue Garay. “Al estar los precios expresados en dólares o calculados en base a esa moneda, los saltos en los precios en bolívares son cada vez más rápidos al producirse pérdidas en el valor de nuestra moneda. Es temprano para saber si el efecto de esta situación es algo temporal o si se seguirá manteniendo a lo largo del año”.

Y volvió a bajar

Luego de que la divisa aumentara 35% durante solo cuatro días, el tipo de cambio no oficial descendió 11.505 bolívares al pasar rápidamente de 78.352 bolívares el lunes 6 de enero a 66.847 bolívares en la mañana del miércoles 8 de enero, de acuerdo con la cuenta de @enparalelovzla que promedia las tasas cambiarias de varios marcadores.

El diputado José Guerra, economista y miembro de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN), explica que la fuerte caída que ha registrado el precio del dólar obedece a que el Banco Central de Venezuela (BCV) “está quemando euros” al ofertarlos a un precio relativamente bajo a la banca, y ésta a los clientes.

A lo largo de 2019 el Banco Central realizó varias inyecciones urgentes de euros a la banca venezolana para contrarrestar la fuerte escalada de precios en el mercado cambiario, provocada la mayoría de las veces por pagos que hacían Pdvsa y entes del Estado a proveedores quienes utilizaban ese dinero para comprar dólares. Según Garay, lo que evidencia que el mercado cambiario venezolano se haya vuelto minúsculo es que unos pocos millones de euros ofrecidos ocasionen una apreciación del bolívar. “Sin embargo, hasta 2013 era usual que el BCV vendiera más de $100 millones al día en el mercado”.

Sin embargo, Guerra señala que la baja del dólar paralelo es algo transitorio, pues el ente emisor no tiene reservas para sostener el tipo de cambio.

Incertidumbre

La situación económica sigue siendo muy difícil, recuerda Garay, y la reciente crisis política a raíz de los eventos en la Asamblea Nacional pudiera hacer caer aún más la economía en la medida en que es un nuevo foco de inestabilidad e incertidumbre. Se pudiera esperar que haya una caída de la economía aún más aguda en 2020, el séptimo año en recesión. “Entre 2013 y 2020 la economía podría tener una caída acumulada mayor a 70%”.

En todo caso, añade, la tasa de inflación se pudiera desacelerar un poco en 2020 con respecto al 2019, pero aun estaremos en niveles de hiperinflación o de altísima inflación en 2019. “Hasta tanto no se instrumente un programa económico integral (frentes cambiario, fiscal y monetario), se abra la economía y se recupere la confianza estaremos en esa situación de depresión económica”.

Los expertos proyectan para este año una inflación anual no tan alta como se preveía inicialmente.

“Estamos hablando de una inflación anual cercana a 4.000%”, afirma Luis Arturo Bárcenas, economista senior de Ecoanalítica. “Hablaríamos de una tasa de inflación promedio mensual cercana a 30%, y eso tiene que ver mucho con las restricciones del crédito que seguirán determinando la forma en cómo los agentes toman sus decisiones sobre cuánto consumir, cuánto dedicar a la compra de divisas, etcétera”.

Según Bárcenas, es probable que el gobierno no elimine la política de encaje que ha empleado para contener el precio del dólar y reducir la inflación, por lo que los agentes van a disponer de menos recursos para evitar la caída de sus ingresos en términos reales. “La inflación tendería a ceder producto de que la demanda se ve limitada por esa falta de crédito”.

Desde finales de 2018 el Banco Central de Venezuela ha limitado la capacidad de la banca para otorgar créditos con la implementación del encaje legal, como parte un plan diseñado por el gobierno de Maduro para contener el precio del dólar y frenar la inflación, pero a costa de una contracción aún mayor de la economía.

“Que la inflación no sea tan agresiva como la de este año o como la de 2018 puede que contribuya a que el consumo privado no caiga tanto, y es por eso que la actividad en general, el PIB, no caería tanto”.

Por otro lado, sí considera probable que el consumo del sector público siga disminuyendo debido a la reducción del gasto que lleva a cabo el Ejecutivo para frenar la cantidad de dinero que circula en la economía y, con ello, las mayores presiones cambiarias.

Tal Cual Digital

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